jueves, 7 de noviembre de 2013

ES UN CRIMEN ABUSAR DE ESTE


En Estados Unidos, el Ritalin es objeto de graves sanciones penales por su abuso. Las penas por traficar con él por primera vez (serías culpable aunque sólo compartieras una o dos pastillas con un amigo) puede incluir hasta 20 años en prisión y una multa de hasta 1 millón de dólares.


Si de esta primera infracción resultara una muerte o lesión grave, la pena de prisión sería de 20 años a cadena perpetua. Si la droga se inyectara, sería una infracción con penas aún más duras.


“Me doy cuenta que mi interés y dependencia a las anfetaminas comenzó cuando se me recetó Ritalin. Al principio fue cada fin de semana, luego era todos los días.


“Comencé a tener alucinaciones de aves volando sobre mi cabeza, sensaciones de que había gente en el mismo cuarto cuando yo estaba solo, y principios de paranoia. Utilicé la receta completa de Dexedrine [de mi amigo] en una semana. Luego volví al Ritalin y de ahí continúe.


“No recuerdo mucho lo que pasó el último año de preparatoria. Pero si recuerdo una depresión abrumadora y una incapacidad para comprender exactamente la razón de porqué me estaba yendo peor que nunca en la escuela. Apenas logré graduarme, y no hice planes en lo absoluto para la universidad.


“En el último minuto me inscribí en una universidad local. Fui capaz de permanecer limpio durante unos diecisiete días antes de que la necesidad de las anfetaminas superara todo lo demás. Asistí a clases durante una semana, y fallé miserablemente”. —Samuel

MUERTE POR RITALIN



Altas dosis de Ritalin conducen a síntomas similares al consumo de otros estimulantes, incluyendo estremecimientos y convulsiones musculares, paranoia y una sensación de bichos o gusanos arrastrándose bajo la piel.


Un chico de 17 años, después de inhalar píldoras de Ritalin molidas y permanecer despierto durante días, se volvió psicótico, mató a sus padres y lesionó gravemente a sus hermanos y hermana con un hacha. Un chico de 14 años que tomaba Ritalin desde los 7 años, golpeó con un bate de béisbol a otro chico hasta matarlo.


El Ritalin puede causar agresión, psicosis y palpitaciones irregulares que pueden llevar a la muerte.

LA HISTORIA DE KURT:






La leyenda del rock Kurt Cobain empezó con el Ritalin a la edad de 7 años. La viuda de Cobain, Courtney Love, opinaba que más tarde esta droga lo condujo al consumo de drogas más fuertes. Se suicidó pegándose un tiro en 1994. A Courtney Love también se le prescribió Ritalin cuando era niña. Ella describió la experiencia de esta forma: “Cuando eres un niño y tienes esta droga que te hace sentir ese sentimiento [eufórico], ¿a qué otra cosa vas a recurrir cuando eres adulto?”.

RAZONES COMUNES (NO CAIGAS EN LA TRAMPA):



Hay muchas razones para tomar esta poderosa droga. Reconócelas por lo que son... ¡mentiras! 
Todo el mundo la consume. 
Sólo es para estudiar. 
Mi hermano las toma para tratar un problema de aprendizaje, no pueden ser tan malas. 
No son adictivas. 
Puedes controlarlas. No tienes que tomarlas otra vez si no quieres. 


No dejes que otros, ni siquiera tus amigos, te metan en la trampa.

EL RITALIN CONDUCE A OTRAS DROGAS



Un estudio respaldado por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, descubrió que los consumidores de Ritalin y drogas de la misma clase “tenían el mayor porcentaje de abuso en el consumo de cocaína”.


A causa del incremento de la tolerancia, el abuso en el consumo de Ritalin puede llevar a tomar drogas más fuertes para conseguir el mismo “viaje”. Cuando los efectos empiezan a desaparecer, la persona puede querer cambiar a drogas más potentes para liberarse de las condiciones indeseadas que le impulsaron a abusar del consumo de la droga en primer lugar.


El Ritalin en sí no conduce a la persona a tomar otras drogas: la gente toma drogas para deshacerse de situaciones o sentimientos indeseables. La droga enmascara el problema durante un tiempo (mientras el consumidor está en el “viaje”). Cuando el “viaje” se desvanece, el problema, la condición o situación indeseable vuelve más intensamente que antes. El consumidor podría caer entonces en drogas más fuertes puesto que el Ritalin ya no “funciona”.


Un estudio de 500 estudiantes a lo largo de un período de años, encontró que quienes consumían Ritalin y drogas relacionadas con este, tenían una mayor probabilidad de ingerir, después en la vida, cocaína y otros estimulantes.


De acuerdo con un estudio hecho en el 2005, los adolescentes que consumen fármacos recetados son doce veces más propensos al uso de la heroína, quince veces más propensos a usar éxtasis y veinte veces más propensos a usar cocaína, comparados con adolescentes que no toman tales fármacos.

LOS CRUELES EFECTOS DE LOS ESTIMULANTES RECETADOS



Esta sustancia parecida a la anfetamina causa el mismo tipo de efectos en el cuerpo como otras formas de anfetaminas: pérdida del apetito, insomnio, incremento del ritmo cardiaco. El abuso de esta droga en dosis mayores, especialmente a través de inyección o inhalación, pone una presión aún mayor sobre el cuerpo. La tensión sobre el corazón puede ser fatal.


Tomemos el caso de un adolescente, un consumidor habitual de Ritalin, quien se desplomó un día mientras patinaba. Muerte por ataque al corazón.


La inyección de Ritalin tiene un horrible efecto adicional sobre el cuerpo. Aunque que el componente químico, metilfenidato, se disuelve completamente en agua, las pastillas también tienen partículas minúsculas de relleno insoluble. Estos materiales sólidos bloquean los pequeños vasos sanguíneos cuando se inyectan dentro de la corriente sanguínea, causando serios daños a los pulmones y a los ojos.


Aparte del impacto físico, también hay condiciones emocionales severas causadas por el uso de esta droga incluso en períodos cortos. Las alucinaciones y comportamiento psicótico no son poco comunes.


Un investigador de Texas encontró que el uso de Ritalin podría elevar el peligro de cáncer. Este estudio descubrió que en una docena de niños tratados con metilfenidato, todos experimentaron anormalidades genéticas asociadas con un incremento en el riesgo de tener cáncer.

EFECTOS A CORTO PLAZO: 
Pérdida del apetito 
Incremento del ritmo cardíaco, presión sanguínea y temperatura corporal 
Dilatación de las pupilas 
Patrones de sueño perturbados 
Náusea 
Comportamiento extraño, errático, a veces violento 
Alucinaciones, híper excitabilidad, irritabilidad 
Pánico y psicosis 
Convulsiones, espasmos y muerte a causa de altas dosis 
EFECTOS A LARGO PLAZO 
Daño irreversible a los vasos sanguíneos del corazón y el cerebro, alta presión sanguínea que lleva a ataques al corazón, apoplejía y muerte 
Daño renal, pulmonar y del hígado 
Destrucción de los tejidos de la nariz si es inhalada 
Problemas respiratorios (respiración) cuando se fuma 
Enfermedades infecciosas y abscesos si se inyecta 
Desnutrición, pérdida de peso 
Desorientación, apatía, agotamiento confuso 
Fuerte dependencia psicológica 
Psicosis 
Depresión 
Daño cerebral incluyendo apoplejías y posiblemente epilepsia

ALCANCE DEL ABUSO DEL RITALIN



El consumo de fármacos recetados tales como el Ritalin está aumentando.


En el 2006, casi 7 millones de norteamericanos abusaban de fármacos recetados, incluyendo Ritalin, más de la cantidad de los que consumían cocaína, heroína, alucinógenos, éxtasis e inhalantes, combinados. Esos 7 millones eran sólo 3.8 millones en el 2000, un incremento del 80% en sólo seis años.


En el 2007, el 3.8% de los alumnos de secundaria informaron haber consumido Ritalin sin receta al menos una vez durante el año anterior.


Un factor importante que contribuye al abuso es el enorme incremento en el número de recetas para el Ritalin y otros estimulantes.

En los EE.UU., el número de prescripciones para estimulantes se dispararon de casi 5 millones en 1991 a casi 35 millones en el 2007.


En el 2004, el metilfenidato (Ritalin) estuvo implicado en unas 3,601 visitas a las salas de urgencias de hospitales, comparado a 271 en 1990.


Entre 1990 y 2000, en Estados Unidos hubo 186 muertes relacionadas con el Ritalin. El riesgo más alto es para quienes inhalan la droga en grandes cantidades.


Desde 1995, se ha clasificado en la lista de la Administración de Control de Drogas de EE.UU. como uno de los medicamentos “más robados”.